Cuidado de la piel

Mantener la piel íntegra es responsabilidad del profesional de la salud que cuida de cualquier paciente.

  • Debe realizar una inspección sistemática de la piel en cada turno.
  • Limpiar la piel con agua tibia y jabones neutros y aplicar cremas hidratantes suaves y sin perfumes.
  • No frotar la piel al limpiar o secar. 
  • Secar la piel presionando la toalla suavemente sobre la piel.
  • Usar toallas de algodón, limpias, suaves y secas.
  • Evitar sequedad de la piel, evitando ambientes con baja humedad, menor de 40%, y exposición al frío excesivo.  En este sentido debemos regular correctamente la temperatura del aire acondicionado de la habitación donde se encuentre nuestro paciente.  
  • Evitar el apoyo sobre las prominencias óseas como área de coxis, caderas, talones, codos.
  • Mover al paciente cada dos (2) horas.
  • Evitar la exposición de la piel a secreciones.
  • Administrar dietas altas en proteínas, si el paciente no tiene ninguna condición que lo contraindique.
  • Mantener ropa y sábanas secas y lisas, sin arrugas, suaves y sin bolitas.
  • Evitar ropas con costuras.
  • Evitar ropa apretada.
  • Mantener secas las áreas de las axilas, ingles y debajo de los senos.
  • Reducir la fricción, manteniendo una posición adecuada.