Principios generales
- El deber principal del profesional clínico es promover la salud y el bienestar de los pacientes individuales proporcionando atención competente y compasiva de acuerdo con las buenas prácticas médicas y con profesionalismo.
- El profesional clínico también tiene la responsabilidad de contribuir a la salud y al bienestar de la población a la que atiende.
- Al prestar atención médica, el profesional clínico debe respetar la vida, dignidad humana, la autonomía y los derechos del paciente.
- El profesional clínico debe ejercer la medicina de forma justa y equitativa y prestar atención en función de las necesidades de salud del paciente sin prejuicio o discriminación injusta en función de la edad, enfermedad o discapacidad, credo, origen étnico, género, nacionalidad, afiliación política, raza, cultura, orientación sexual, posición social o cualquier otro factor.
- El profesional clínico debe esforzarse por utilizar los recursos de salud de la manera que beneficie óptimamente al paciente, mientras sean consistentes con la administración justa, equitativa y prudente de los recursos compartidos que se le confían.
- El profesional clínico debe ejercer con conciencia, honestidad, integridad y responsabilidad. Siempre aplicar su opinión profesional independiente y mantener el más alto nivel de conducta profesional.
- Los profesionales clínicos no deben permitir que su opinión profesional se vea influida por la expectativa de beneficiarse a sí mismos o a la agencia. Deben reconocer y evitar los conflictos de intereses reales o potenciales. Cuando dichos conflictos sean inevitables, deben declararse y gestionarse adecuadamente.
- Los profesionales clínicos deben asumir la responsabilidad de sus decisiones clínicas y no deben alterar las opiniones clínicas profesionales sólidas sobre la base de instrucciones de personas que no son profesionales clínicos.
- Cuando sea médicamente apropiado el profesional clínico debe colaborar con otros profesionales de la salud que estén involucrados en el cuidado del paciente o que estén cualificados para evaluar o recomendar opciones de tratamiento. Esta comunicación debe respetar la confidencialidad del paciente y limitarse a la información necesaria.
- Cuando proporcione una certificación profesional, este solo debe certificar lo que ha verificado personalmente.
- Los profesionales clínicos deben proporcionar ayuda en las emergencias médicas, considerando su propia seguridad, competencia y la disponibilidad de otras opciones viables de atención.
- El profesional clínico nunca debe participar o facilitar actos de tortura, castigos u otras prácticas crueles, inhumanas o degradantes.
- El personal clínico debe tener un aprendizaje continuo a lo largo de su vida profesional, a fin de mantener y desarrollar su conocimiento y habilidades.