Principios generales

  1. El deber principal del profesional clínico es promover la salud y el bienestar de los pacientes individuales proporcionando atención competente y compasiva de acuerdo con las buenas prácticas médicas y con profesionalismo.
  2. El profesional clínico también tiene la responsabilidad de contribuir a la salud y al bienestar de la población a la que atiende.
  3. Al prestar atención médica, el profesional clínico debe respetar la vida, dignidad humana,  la autonomía y los derechos del paciente.
  4. El profesional clínico debe ejercer la medicina de forma justa y equitativa y prestar atención en función de las necesidades de salud del paciente sin prejuicio o discriminación injusta en función de la edad, enfermedad o discapacidad, credo, origen étnico, género, nacionalidad, afiliación política, raza, cultura, orientación sexual, posición social o cualquier otro factor.
  5. El profesional clínico debe esforzarse por utilizar los recursos de salud de la manera que beneficie óptimamente al paciente, mientras sean consistentes con la administración justa, equitativa y prudente de los recursos compartidos que se le confían.
  6. El profesional clínico debe ejercer con conciencia, honestidad, integridad y responsabilidad. Siempre aplicar su opinión profesional independiente y mantener el más alto nivel de conducta profesional.
  7. Los profesionales clínicos no deben permitir que su opinión profesional se vea influida por la expectativa de beneficiarse a sí mismos o a la agencia. Deben reconocer y evitar los conflictos de intereses reales o potenciales. Cuando dichos conflictos sean inevitables, deben declararse y gestionarse adecuadamente.
  8. Los profesionales clínicos deben asumir la responsabilidad de sus decisiones clínicas y no deben alterar las opiniones clínicas profesionales sólidas sobre la base de instrucciones de personas que no son profesionales clínicos.
  9. Cuando sea médicamente apropiado el profesional clínico debe colaborar con otros profesionales de la salud que estén involucrados en el cuidado del paciente o que estén cualificados para evaluar o recomendar opciones de tratamiento. Esta comunicación debe respetar la confidencialidad del paciente y limitarse a la información necesaria.
  10. Cuando proporcione una certificación profesional, este solo debe certificar lo que ha verificado personalmente.
  11. Los profesionales clínicos deben proporcionar ayuda en las emergencias médicas, considerando su propia seguridad, competencia y la disponibilidad de otras opciones viables de atención.
  12. El profesional clínico nunca debe participar o facilitar actos de tortura, castigos u otras prácticas crueles, inhumanas o degradantes.
  13. El personal clínico debe tener un aprendizaje continuo a lo largo de su vida profesional, a fin de mantener y desarrollar su conocimiento y habilidades.